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Prostatectomia radical

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Modificado el lunes, 05 de noviembre de 2012 15:17 por Administrator Categorizado como Cirugía
La prostatectomía radical es una operación quirúrgica (cirugía) destinada a extirpar totalmente el cáncer de próstata (CP). La intención es la de curar la enfermedad. Hay que diferenciarla de otras intervenciones de próstata como la resección transuretral (RTU) o la adenomectomía, donde sólo se extirpa una porción de la próstata por enfermedad benigna (HBP).


Metodo

Para extirpar la próstata es necesario acceder al lugar donde ésta se halla, concretamente a la parte interna y más baja del abdomen, detrás del hueso pubis. Para ello existen tres opciones técnicas para realizar la prostatectomía radical:

  • Cirugía abierta: Con incisión (corte con bisturí) en la zona baja del abdomen (hipogastrio).
  • Laparoscopia: Mediante la introducción de tubos en el abdomen, sin realizar grandes incisiones en la piel.
  • Cirugía robótica: Es una variedad de la laparoscopia pero teledirigida a distancia por el cirujano que maneja unos comandos, mientras el robot reproduce con precisión los movimientos.



Una vez ante la próstata se procede a separarla de sus anclajes (ligamentos anterior y laterales) y a preservar siempre que sea posible los haces nerviosos y vasculares responsables de la erección. También es muy importante conservar al máximo el esfínter estriado de la uretra. Una vez liberada la próstata se extrae completamente junto a las vesículas seminales. Para ello es necesario cortar la uretra y el cuello de la vejiga que, una vez extirpada la próstata, se suturan (se unen, cosidos con hilo) para restablecer el tránsito de la orina. En algunos casos es necesario realizar una linfadenectomía para extirpar también los ganglios pelvianos relacionados con la próstata.

Indicaciones

En pacientes a los que se ha diagnosticado un CP y en los que los indicadores de extensión del tumor (PSA, grado de Gleason, TAC, gammagrafía ósea) estiman que la enfermedad está confinada dentro de la próstata.

Alternativas

La radioterapia externa consigue resultados similares a la cirugía, pero tiene el inconveniente de llevar asociados tratamientos hormonales en determinados casos, ser difícil de establecer qué enfermos se han curado y presentar complicaciones a largo plazo, incluido el riesgo de desarrollo de otros cánceres como el de vejiga. En caso de avance de la enfermedad la cirugía de rescate cuando hay radioterapia previa es un procedimiento arriesgado.



En casos muy seleccionados de enfermedad limitada en la próstata pueden realizarse técnicas mínimamente invasivas como la crioterapia o la radioterapia intersticial (braquiterapia), aunque los resultados de estas técnicas están pendientes de contrastación. En los últimos años ha aumentado el interés por la cirugía parcial de próstata, es decir sólo extirpar las zonas cancerosas, sin incluir toda la próstata.

Resultados

Los resultados oncológicos corresponden a la tasa de curación del cáncer y dependen de la extensión de la enfermedad en el momento del diagnóstico. Para los estadios más localizados con PSA no superior a 10 la curación alcanza más del 90%. El resultado en cuanto a curación se evalúa mediante medición del PSA con análisis de sangre. Los resultados funcionales corresponden a la conservación de continencia urinaria y la potencia sexual y en el caso de la prostatectomía radical laparoscópica y robótica son excelentes. Existen datos que otorgan a la prostatectomía radical asistida por robot mejores resultados que con otras técnicas. En cualquier caso la laparoscopia es mejor que la cirugía abierta.

Complicaciones

Con las técnicas actuales son muy poco frecuentes las complicaciones intra-operatorias ya que el sangrado es leve. Durante la cirugía puede ocurrir la lesión de estructuras vecinas, especialmente el intestino recto. Las técnicas laparosocópicas pueden ocasionar trastornos musculares generalizados en un número muy reducido de pacientes.



Una vez retirada la sonda vesical, la mayoría de pacientes suelen recuperar en pocos días/semanas el control de la orina, pero existe un pequeño porcentaje de casos en los que persiste una pérdida de orina. Esta situación requerirá el uso de una compresa hasta que se solucione espontáneamente. Si la incontinencia de orina persiste y es importante requerirá de la realización de una segunda intervención para resolverla, como la colocación de un esfínter artificial.



Incluso en los pacientes donde la situación inicial del tumor permite una preservación de los haces nerviosos erectores, después de la intervención puede existir un grado variable de disfunción eréctil. Mientras que hay pacientes que presenten erección normal post-operatoria, otros requieren de tratamiento para conseguir obtener erección satisfactoria (medicación, prótesis de pene). En los pacientes con tumores que alcanzan los límites de la próstata y es necesario extirpar los haces nerviosos erectores, la disfunción eréctil puede ser persistente.

Cuidados postoperatotios

Después de la intervención y siempre que no surjan complicaciones el paciente es dado de alta a las siguientes 24-48 horas. Es necesario llevar una sonda vesical que se retira a los 7 días de la intervención.



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