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Urología

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Modificado el jueves, 31 de enero de 2013 15:43 por Administrator Categorizado como Temas divulgativos
La Urología es una especialidad médico-quirúrgica que se ocupa del diagnóstico y tratamiento de las enfermedades morfológicas del riñón, de las vías urinarias y el retroperitoneo que afectan a ambos sexos; así como de las enfermedades del aparato genital masculino, sin límite de edad.


Ámbito de la urología

La Urología tiene como ámbito anatómico de actuación el riñón y sus estructuras adyacentes, las vías urinarias y el aparato genital masculino, atendiendo las disfunciones de los siguientes órganos y estructuras: glándula suprarrenal, riñón (aspectos morfológicos y alteraciones obstructivas), retroperitoneo y región lumbar, uréter, vejiga, próstata, vía seminal, uretra, estructuras del suelo pelviano, pene, escroto, testículo y epidídimo. El tratamiento de las correspondientes enfermedades puede ser médico, con el empleo de todo tipo de fármacos, y quirúrgico, incluyendo intervenciones por vía abierta, laparoscopia, endoscopia y métodos radiológicos. Las principales enfermedades urológicas son los tumores (benignos y cancerosos) y los traumatismos de cada uno de los órganos antes señalados, la infección urinaria, la litiasis (formación de cálculos o piedras), las estenosis (estrecheces de los conductos urinarios), las malformaciones renales y de la vía urinaria (ausencia de riñón, ectopia renal, poliquistosis, síndrome de la unión pieloureteral, megauréter, ureterocele, válvulas de uretra, hipospadias-epispadias, criptorquidia, estados intersexuales), la incontinencia de orina y otras alteraciones de la micción, los problemas de la próstata (cáncer, hiperplasia y prostatitis), la disfunción eréctil (antes llamada impotencia), la infertilidad (antes llamada esterilidad) así como otros problemas genitales masculinos (incurvación del pene, hidrocele, varicocele) y ciertos problemas de suelo pelviano femenino (cistocele). La urología debe diferenciarse de la nefrología. Ésta es una especialidad médica (no quirúrgica) que se encarga de las enfermedades relacionadas con la función del riñón (depuradora, hormonal, reguladora de la homeostasis y el equilibrio iónico y ácido-base), así como de la diálisis y la hipertensión arterial. La urología comparte áreas multidisciplinares con otras especialidades como la Oncología Médica, Endocrinología, Radiología, Ginecología y Cirugía Pediátrica. Ser urólogo significa conocer con precisión la anatomía, fisiología, fisiopatología, etiología, expresión clínica, nosología, métodos de reconocimiento diagnóstico, procedimientos terapéuticos, médicos y quirúrgicos, de los órganos, aparatos y sistemas descritos anteriormente, dentro del ámbito científico, médico y legal de la especialidad de Urología.

Orígenes de la Urología

La actividad urológica se remonta a los albores de la humanidad pero el nacimiento de la Urología como especialidad diferenciada tiene lugar en la segunda mitad del siglo XIX. Produjeron esta individualización tres factores fundamentales: el desarrollo de la endoscopia destinada a explorar la vejiga (visualmente) y los uréteres (mediante catéteres), la reglamentación quirúrgica de la litotricia vesical y la necesidad asistencial de organizar la atención sanitaria en unidades monográficas derivadas del cada vez más amplio campo de la Cirugía General en aquella época. A finales del siglo XIX el cistoscopio (endoscopio de la vejiga) queda técnicamente a punto para su popularización como elemento diagnóstico y operatorio entre los urólogos. Se llegó a ello después de varios siglos de desarrollo de ingenios endoscópicos, desde Abulcassis y Avicenna (hacia el año 1000), con sus sondas y lavados uretro-vesicales, Ambroise Paré (siglo XVI) con sus sonda-resector, J Beaulieu (siglo XVII) con su técnica de litotomía, B Frankling (siglo XVIII) con la sonda de plata, y los grandes precursores de la cistoscopia, la litotricia y la cirugía vesico-prostática del siglo XIX, como Bozini, Civiale, Segales, Fisher, Guthrie, Nelaton, Desormeaux, Bottini, Bigelow, Nitze, Brenner, Freudenberg y Albarrán, todos ellos con aportaciones técnicas fundamentales para el desarrollo de la endoscopia y de la propia urología moderna.Las enfermedades urológicas tienen su origen en padecimientos congénitos, traumáticos, infecciosos, metabólicos, funcionales y oncológicos. La urología se compone de una serie de áreas de conocimiento específico: Andrología, Urolitiasis, Endourología (o endoscopia urológica), Uro-Oncología, Urodinamia (o Uro-Neurología), Urología Pediátrica y Trasplante Renal. Estas áreas de conocimiento pueden ser desarrolladas de forma independiente en algunos grandes hospitales, donde tienen cabida las súper-especialidades. En centros de menor envergadura, o bien por decisión de algunos profesionales, el ejercicio de la urología se basa en la práctica general (Urología General) en la que se incluyen la mayoría de las áreas de conocimiento de esta especialidad.

El tratamiento de los cálculos urinarios marca el pasado más remoto de la especialidad urológica y es el punto de partida de la moderna. La litotricia había permanecido desde la antigüedad hasta el siglo XIX en manos de litotomistas, practicantes de un arte milenario que consistía en extraer los cálculos (piedras) del interior de la vejiga. Los litotomistas podían ser cirujanos, barberos, curanderos o, en ocasiones, meros charlatanes. La litotomía clásica, practicada cortando por el perinéen una época en que no existía la anestesia, es considerada hoy uno de los capítulos más trágicos de la cirugía a lo largo de su historia. Durante lo siglos XVII y XVIII la litotomía y la actividad quirurgica relacionada con la orina fueron siendo asimiladas dentro de la patología quirúrgica, y asumida por cirujanos con una formación cada vez más académica, superando el oscurantismo y falta de rigor del periodo previo. A finales de siglo XIX los profesores de cirugía de los hospitales Necker de París y St. Peter's de Londres, organizaron unidades independientes para el tratamiento de la litiasis vesical, enfermedad muy frecuente en la época. La incorporación de la radiología en 1897 mejoró el diagnostico de esta dolencia e inició una relación estrecha entre las técnicas de radiodiagnóstico y la Urología, que sigue vigente hoy día. Las atribuciones de la urología se fueron centrando en un quehacer médico-quirúrgico aplicado a diagnosticar y tratar las enfermedades del riñón, vejiga, próstata, uretra, pene y [Escroto|escroto. La afecciones de la micción propiciaron el perfeccionamineto progresivo de la endoscopia, situando al urólogo como pionero y máximo exponente de la misma, diferenciándolo del resto de especilidades quirúrgicas. Se atribuye al cirujano francés Louis d´Etoilles haber utilizado por primera vez la palabra "urología" en 1840. La fundación de las asociaciones francesa y americana de Urología en 1896 y 1902 respectivamente, homologan la denominación de la especialidad. Félix Guyon es reconocido como el padre de la Urología y primer profesor universitario en la asignatura como tal en la Sorbonne de París a finales del siglo XIX. En España, la Asociación Española de Urología se fundó en 1911, aunque desde 1896 (oficialmente desde 1902) ya se impartía en las universidades españolas la asignatura de "Enfermedades de las Vías Urinarias", siguiendo las iniciativas habidas en Europa y Estados Unidos.

La Urología actual

El desarrollo de la Urología durante el siglo XX ha sido extraordinario. Del cistoscopio explorador se pasó inmediatamente al panendoscopio como elemento de trabajo quirúrgico, especialmente en la patología de los tumores vesicales y de próstata, totalmente vigente hoy día, habiéndose añadido a lo largo de décadas importantes avances en tecnología óptica, mecánica, eléctrica y láser. Las técnicas endoscópicas se han aplicado a nivel renal y ureteral a partir de los años 70, y el equipamiento quirúrgico urológico ha servido para el desarrollo de la cirugía laparoscópica, con aplicaciones en todos los órganos que competen a la Urología. Muchas especialidades, entre las que se hallan la cirugía digestiva, torácica, ginecología, ortopedia, y ORL se han beneficiado de los avances tecnológicos conseguidos por la Urología. Los urólogos tienen una visión no sólo quirúrgica sino médica de las enfermedades que abarca su especialidad y están capacitados para abordar la patología quirúrgica empleando métodos de cirugía clásica abierta para los riñones, el retroperitoneo y la pelvis, a través de incisiones en la región lumbar (lumbotomía), abdominal (laparotomía, y accesos extraperitoneales) y perineal que están siendo sustituidos por abordajes por laparoscopia y endoscopia (cirugía mínimamente invasiva) en casi todas las indicaciones, logrando importantes avances en lo referente a seguridad y eficacia.

En la actualidad sólo se reservan a cirugía abierta algunos casos complejos o procedimientos específicos imposibles de realizar por endoscopia, si bien es presumible que cualquier intervención llegue a ser manejada en primera instancia mediante la laparoscopia y robótica. Procedimientos clásicos como la nefrectomía, cistectomía y prostatectomía pueden ser ya abordados con estas nuevas técnicas. Por otra parte los urólogos poseen un profundo conocimiento de la terapéutica médica de su especialidad. Para ello emplean múltiples terapias con fármacos tanto en cáncer urológico (quimioterapia e inmunoterapia local, hormonoterapia), infección urinaria (antibioterapia), incontinencia y disfunciones de la vejiga (inhibidores de la función vesical), disfunciones de la próstata (inhibidores adrenérgicos, antiandrógenos), urolitiasis (dietética, citratos, alcalinización y acidificación urinaria, diuréticos) y andrología (androgenoterapia, precursores de la erección y moduladores de la eyaculación). Asimismo conocen las terapias rehabilitadoras del aparato urinario, suelo pelviano y función sexual. La urología actual puede abordar desde un punto de vista integral, médico y quirúrgico, todas las dolencias de su área de influencia anatómica (órganos, aparatos y sistemas) y nosológica (enfermedades, síndrome, síntomas y signos clínicos), pudiendo dar respuesta a los problemas de sus pacientes, desde un conocimiento profundo y completo de la especialidad.



Ver también


Enlaces externos

ORDEN SCO/3358/2006, de 9 de octubre, por la que se aprueba y publica el programa formativo de la especialidad de Urología.

Historia de la urología española

Futuro de la urología





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